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Pressespiegel des Clausthal - Casablanca Projektes

Von mehr als achtzig Artikeln, die seinerzeit über diese Reise in verschiedenen großen und kleinen Zeitungen veröffentlicht wurden, habe ich nur wenige für diese Seite ausgewählt. Es sei dazugesagt, daß nicht immer alle genannten Daten ganz korrekt wiedergegeben wurden, was ich den Verfassern nicht zum Vorwurf machen will, denn einige Interviews fanden quasi zwischen Tür und Angel statt. Auch habe ich nicht alles, was als wörtliche Rede erscheint, so gesagt. Der Chronologie entsprechend finden sich deutschsprachige Artikel am Anfang und Ende, spanischsprachige dazwischen.

Entre más de ochenta artículos cuales fueron publicados en aquel entonces en distintos periódicos grandes y pequeños sobre este viaje escojí nada más pocos para esta página. Sea añadido que no siempre todos los datos mencionados fueron citados correctamente, por lo que no quiero culpar a los periodistas, dado que algunas de las entrevistas fueron llevados a cabo de prisa y corriendo. Tampoco todo que parece palabras mías fue dicho exactamente así. Siguiendo la cronología al principio y al final se encuentran articulos en alemán y en medio articulos en español.


Thüringer Allgemeine Zeitung, 1. September 1995

Zur Hilfe für Blinde per Rad vom Harz ins nördliche Afrika

Ziele des Sehbehinderten: heil ankommen und Sponsoren finden

[Clausablanca Startbild] Neben Werkzeug und Ersatzteilen hat Torsten Nieland dicke Pakete mit Informationsmaterial über das Schicksal Blinder und stark Sehbehinderter griffbereit in den Satteltaschen seines nagelneuen Tourenrades. Als der 26 Jahre alte Informatikstudent gestern morgen zu einer 3000 Kilometer lange Fahrradtour von Clausthal-Zellerfeld im Harz nach Casablanca (Marokko) aufbrach, hat er gleich zwei Ziele: Heil ankommen und möglichst viele Sponsoren für blinde Kinder finden.

Nieland weiß, warum Blinde Hilfe brauchen: Er verfügt trotz seiner starken Brille nur über eine Sehkraft von zehn Prozent. Die von der Technischen Universität Clausthal unterstützte Radtour durch Europa und Nordafrika wird für den jungen Mann daher kein Zuckerschlecken sein. "Ich muß bei fast jedem Verkehrsschild anhalten, damit ich den Sinn erkenne", sagt der Student. "Dauernd muß ich Leute fragen, manchmal sogar über die Straße gehen, um die Schilder zu entziffern." Nur 30 Tage hat sich Nieland Zeit gegeben, um durch halb Europa bis nach Nordafrika zu fahren. Dann beginnt wieder das Semester.

"Als mir klar wurde, daß ich nie einen Führerschein bekommen werde, begann ich, die Welt vom Fahrradsattel aus zu erkunden", berichtet der 26jährige. Deshalb sei diese Tour "von der Fahrleistung her nichts besonderes". Nieland schätzt, daß er bei seinen Radreisen durch Europa und Länder wie China, Singapur, Thailand und Indonesien schon gut 40.000 Kilometer zurücklegte.

Auf dieser Reise will er für die übre hundertjährige "Hildesheimer Blindenmission" - eine Einrichtung der Evangelischen Kirche - werben. 750 blinde Kinder werden derzeit von der Hilfsorganisation in aller Welt betreut. Die Mission versuche, in Westeuropa Blindenschreibmaschinen billig zu erwerben. In der westlichen Welt würden sie im Computer-Zeitalter verschrottet.

(Werner H.T. FUHRMANN, dpa)


Mediterráneo, 23. September 1995

!Los niños son mi motor!

Viaja en bici para animar a apadrinar a un niño pobre - Kérmit recorrerá 125 kilómetros diarios durante treinta días

CASTELLÓN. Torsten Bernardo Níeland no es un hombre corriente. Ya desde pequeño recuerda como su infancia permaneció ligada siempre a una bicicleta, relación que ha perdurado hasta nuestros días. Tras recorrer más de veinte países en bici Bernardo, como es conocido cuando rueda por nuestro país, reflexionó mucho sobre como podía conseguir algo bueno y oportuno de estos largos periplos. Y Kérmit, o Gustavo de Barrio Sesamo que sería la traducción correcta de este cariñoso apodo de sus compatriotas alemanes, pareció encontrar la anhelada respuesta, con total seguridad, al encontrarse de frente con la sonrisa de un niño.

Porque desde que Bernardo entró en contacto con la organización "Ayuda en Acción" los niños se convirtieron en el motor de sus piernas. Por ellos ha organizado su última aventura, una "excursión de más de 4.000 kilómetros que lo está llevando desde la localidad alemana de Clausthal hasta Casablanca, ya en tierras africanas.

Y el jueves, a su paso por Castellón, Kérmit que "ha aprendido sobre la gente des mundo y sus problemas". Recorre varios países con un ideal, llevar a toda la gente la invitación para apadrinar a un niño del tercer mundo. Él mismo lo ha hecho y piensa "que su ejemplo puede convencer a la gente de que el dinero de sus donativos irá a parar con total seguridad a estos niños necesitados del tercer mundo".

A veces, la penuria economica y el mal tiempo que tiene que sufrir hacen mella en su ánimo aunque, reconoce que olvida todo cuando piensa en el porque de su gesta humanitaria.

(Roberto Alegre)


Diario Valencia, 23. September 1995

Llega a Valencia T.B. Níeland, un alemán que lleva recorridos más de 50.000 km. en bicicleta

Torsten Bernardo Níeland, más conocido como Kérmit (nombre que recibe en Alemania la rana "Gustavo") está de paso en nuestra ciudad. Pero eso no es extraño, Kérmit siempre está de paso. Al menos, desde que tenía 19 años y decidió irse a China en bicicleta. Ahora tiene 26, y mucho debió gustarle, ya que desde entonces, y siempre que puede, va añadiendo kilómetros a los 50.000 que ya acumulan sus piernas. Veinte países y cuatro continentes. Por si esto parece poco, Torsten tiene una visión de tan sólo el diez por ciento. "Ir en bicilcleta no me supone demasiados problemas, prácticamente los mismos que cuando haga vida normal. Sólo paso apuros cuando tengo que leer los carteles -dispone de una especie de telescopio- o cuando tengo que consultar los mapas. Pero siempre encuentro a alguien dispueso a echarme una mano".

Ha visitado medio mundo, y puede contar todo tipo de anécdotas, como la de Pakistán, donde un camión le arrojó a una cuneta y se fracturó la clavicula, o la de Guatemala, donde dos campesinos a los que no guarda rencor le asaltaron con machetes de cortar caña. Pero por encima de estas cosas, "Gustavo" concede más valor "a lo que he aprendido hablando con la gente de los lugares que he visitado. Conozco sus problemas y su forma de pensar". Fue este conocimiento profundo de las desigualdades lo que le impulsó a ayudar activamente a la gente necesitada. En uno de sus viajes hizo escala en Tarragona, conoció a la organización "Ayuda en Acción", y se decidió a difundir su labor allá por donde pasase. Kérmit apadrinó a una niña Urgandesa "porque a diferencia de otras organizaciones, la transparencia es total, puedes escribirte con el ahijado e incluso visitarle. Me gustaría aprovechar la oportunidad que me brinda este periódico para solicitar la ayuda de quien quiera darla". (Si existe algún interesado, dirigirse a "Ayuda en Acción" España).


Hildesheimer Allgemeine Zeitung, 12. Oktober 1995

Halbblinder schafft Tour nach Casablanca

Radfahrer Torsten Nieland legte 4515 Kilometer zurück - Sammlung für Blindenmission

[Rabat]

Hart war die Tour. Dauerregen in Frankreich. Hitze in Spanien und in Marokko. Ein schlimmer Sturz von Torsten Nieland (26). Aber der ließ sich nicht kleinkriegen. Radelte seinem Ziel Casablanca entgegen. 3834 Kilometer von Clausthal-Zellerfeld in die marrokanische Zwei-Millionen-Stadt am Atlantischen Ozean.

Unterwegs sammelte der sehbehinderte Informatik-Student (Ich habe nur noch zehn Prozent Sehkraft) nicht nur für das spanische Kinderhilfswerk Ayuda en Acción - Hilfe durch Aktion, sondern auch für die Hildesheimer Blindenmission.

Als Torsten Nieland gestern um 14.52 Uhr auf dem Hildesheimer Marktplatz eintraf, konnte Superintendent i.R. Eggo Hafermann Erfreuliches [ganz links] mitteilen. Der stellvertretende Vorsitzende der Blindenmission bestätigte Nieland, daß aus den ersten eingegangenen Geldern seiner Spendentour bereits vier Blinden-Schreibmaschinen für Indonesien beschafft werden konnten. Knapper Kommentar des Europa-Radlers: Ein erster Erfolg. Unbürokratisch handelte gestern die Hildesheimer Polizei, nachdem sich Torsten Nieland morgens bei der HAZ gemeldet hatte: Komme über Harsum nach Hildesheim, wo ist denn der Marktplatz?

Streifenwagen Hilde 59/21 übernahm von Drispenstedt aus die Begleitung des mutigen Radlers und brachte ihn, unübersehbar, mit zuckendem Blaulicht bis auf den Marktplatz. Am Steuer des grünweißen Fahrzeugs Kommisar Mathias von Wagner [ganz rechts], neben ihm Polizeipressesprecher Walter Wallott [mitte].

Bürgermeisterin Ilse Wittenberg [zweite von links] hatte sich spontan bereiterklärt, den schwer sehbehinderten Radler zu empfangen. Sie haben Mut gezeigt, sagte die Bürgermeisterin den erschöpft wirkenden 26jährigen.

Torsten Nieland war über den Empfang so erfreut, daß Ilse Wittenberg auf seinen Wunsch hin das Hildesheim-Buch signieren mußte, das Nieland als Anerkennung der Stadt bekam. Die Hildesheim-Rose und ein Karten-Guckkästchen vom Marktplatz aus der Hand Eggo Hafermanns waren der Dank der Blindenmission.

Das 1300 Mark teure Tourenrad Nielands hatte die Tour problemlos überstanden. Nicht mal einen Platten hat's gegeben, freute sich der Student. 20 Länder der Erde hat er bereits mit dem Fahrrad durchreist, dabei mindestens 40.000 Kilometer zurückgelegt. Mit Rückfahrt bis zum Flughafen in Málaga hatte Nieland diesmal 4515 Kilometer auf dem Tacho.

Gestartet war er am 31. August nach Casablanca. Fuhr etwa 130 Kilometer pro Tag. Beeindruckendstes Erlebnis? Die Fahrt über den Andorra-Paß, antwortete Torsten Nieland, ohne lange überlegen zu müssen, ...auf 2400 Metern Höhe, das war toll.

Und als ihn Mathias von Wagner zweifelnd fragte, wie man einen solchen Trip auf einem offensichtlich ausgeprägt harten Sattel überstehe, wußte Torsten Nieland aus Erfahrung: Das ist ein Ledersattel. Nach ein paar Kilometern sitzt man auf diesem Instrument wie auf einem Sofa.

(fi)


Goslarsche Zeitung, 28. November 1995

3800 Kilometer gegen den Wind

Torsten Nieland berichtet von seiner Radtour

[Rabat] CLAUSTHAL-ZELLERFELD. Torsten Nieland kehrte nach insgesamt 4598 Kilometern im Sattel von seiner Casablancatour heim, nun berichtet er am morgigen Mittwoch um 20 Uhr im Hauptgebäude der TU, Hörsaal der Technischen Mechanik, Adolph-Roemer-Straße 2 A, in einem Diavortrag über seine Erlebnisse.

Torsten Nieland war am 31. August in Clausthal gestartet und hat die "3800 Kilometer gegen den Wind" durch Deutschland, die Schweiz, Frankreich, Andorra und Spanien bis ins marokkanische Casablanca in 29 Fahrtagen zur"uckgelegt (die GZ berichtete). Ziel der Reise war es vor allem, zwei Hilfswerke zu unterstützen: die Hildesheimer Blindenmission und die spanische Organisation Ayuda en Acción. Nieland versuchte, auf die Möglichkeit aufmerksam zu machen, Kindern in den armen Teilen der Welt durch die Übernahme von Patenschaften zu helfen. Außerdem sammelte - und sammelt - der Student direkte Spenden für diese Projekte. Durch den Regen sank nicht nur die Lust am Radfahren oft auf ein Minimum, das schlechte Wetter sorgte auch dafür, daß Torsten Nieland fast niemanden auf der Straße antraf, den er für seine Aktion gewinnen konnte. Wenn es dann doch einmal gelang, dann war dieses Gefühl, vielleicht jemanden erreicht zu haben, "wie ein Rückenwind für ihn. Zufrieden ist er mit seinem Sammelergebnis allerdings noch lange nicht. Häufig machte Torsten Nieland die Erfahrung, daß windige Organisationen die spontane Hilfsbereitschaft vieler Menschen mit Mißtrauen imprägniert haben. Im Mittelpunkt seines Vortrages steht das Leben der Menschen in Spanien und Marokko.

(TUC/TN)


Velo Schauff Magazin, März 1996

Clausthal - Casablanca: Der Wind weht nie von hinten

Ungewöhnliche Spendenaktion für zwei Kinderhilfswerke - Torsten Nieland radelte vom Oberharz nach Marokko

Clausthal-Casablanca. Zwei Städte. Gleicher Anfangsbuchstabe. Doch das ist wohl auch alles, was das durch das gleichnamige Blonde bekanntgewordene Städtchen im Oberharz mit der marokkanischen Metropole verbindet. Wäre da nicht Torsten Nieland alias Kermit. Mit einer Spendenaktion der besonderen Art knüpfte er neue Bande zwischen beiden Städten. Clausthal-Casablanca betitelte er seine Tour zugunsten blinder Kinder. Und die absolvierte er mit dem Fahrrad. In 29 Tagen legte er dabei stolze 3834 Kilometer zurück. Hier seine Reise-Beschreibung:

31. August, 9.30 Uhr. Grauer Himmel. Ich steige aufs Rad. Leichter Gegenwind nagt an meinen Kräften. Bei einer Pause in einer Bushaltestelle in Kassel schlafe ich ein. Wäre ich doch schon am Mittelmeer.... Am zweiten Tag öffnet der Himmel seine Schleusen. An der Lahn entlang radele ich nach Gießen. Doch die gut versteckte Jugendherberge entdeckte ich erst so spät, daß die Tür schon verschlossen ist. So schlage ich mein Zelt im Vorgarten auf und träume von sonnigeren Gefilden.

Tags darauf - es regnet noch stärker - erreiche ich Wiesbaden. Mein linkes Knie schmerzt. Mein linker Schuh hat sich zum neuen Klickpedal leicht verstellt, ich trete verdreht in die Pedale. Doch ich beiße die Zähne zusammen und fahre weiter. Ein dummer Entschluß. Am nächsten Morgen kann ich nicht mehr auftreten. Also weiter mit dem rechten Bein.

Es schüttet wie aus Eimern, ich kann kaum etwas sehen. Bei Mainz hält der Rheinradweg eine gemeine Falle bereit. Eine steile Treppe mitten im Weg erkenne ich erst im letzten Moment, ein Sturz ist nicht zu verhindern. Doch mehr als das Lenkerband hat zum Glück nicht zu leiden.

Vier Tage folge ich dem Rhein. Das Wetter wird nicht besser, und mein Knie auch nicht. Im Gegenteil. Nun meldet sich auch das rechte. Etwa 40 Kilometer vor Basel gehe ich zum Arzt. Der bescheinigt mir eine Sehnenentzündung, verpaßt mir eine wohltuende Spritze und verordnet eine zweitägige Zwangspause, die ich in einer Baseler Jugendherberge verbringe.

Erholt kann ich endlich in die Berge starten. Am Bieler See empfängt mich sogar die Sonne. Doch in Frankreich setzt wieder Regen ein. Wenig motiviert setze ich meinen Weg nach Lyon fort und folge dann der Rhone. Das sonnige Mittelmeer vor dem inneren Auge, verlängern sich meine Tagesetappen auf 160 Kilometer, und als nahe Avignon die Sonne durchkommt, freue ich mich darüber so sehr, daß ich die 200 Kilometer an diesem Tag voll mache und bis zur See durchfahre.

Doch kaum am Wasser angekommen, kehre ich ihm auch schon wieder den Rücken. Ich habe mir fest vorgenommen, unbedingt den Bergpfad zu bestehen: Auf nach Andorra. Die Strecke hinter Ax les Thermes verlangt mir alles ab. Erst am späten Abend erreiche ich Pas de la Casa, den ersten Ort in Andorra, der auf über 2000 Metern Höhe liegt.

[Catalunya] Am nächsten Morgen überwinde ich schließlich den Paß Port d'Envalira mit 2407 Metern. Bei eisigem Wind fahre ich nach Andorra la Vella, der Hauptstadt des Zwergenstaates in den Pyrenäen, hinunter. Durch das Segre-Tal geht es von dort aus in die Heimat meines Schauff-Bikes, in die autonome spanische Region Cataluña. Noch einmal beginnt es zu regnen. Begleitet von Hagel und Sturm erreiche ich Tarragona und damit wieder das Mittelmeer. Dort lege ich eine eintägige Pause ein, um alte Freunde zu besuchen, die ich dort im Vorjahr kennengelernt habe.

Nun habe ich keinen Grund mehr, mich über das Wetter zu beklagen. Es ist sonnig, aber nicht zu heiß. Dafür macht mir nun der Verkehr zu schaffen. Die Küstenstraßen Spaniens sind schmal und stark befahren. So weiche ich hin und wieder auf Autobahnen aus. Die werden wegen der hohen Gebühren von vielen Verkehrsteilnehmern, vor allem von Lkw-Fahrern, gemieden und sind deshalb, so paradox das auch klingen mag, für Radfahrer sicherer, als die Nationalstraßen.

Südlich von Valencia verlasse ich die Küste und fahre wieder ins Landesinnere. [Sierra Nevada] Neben einer herrlichen, abwechslungsreichen Landschaft und sehr freundlichen Menschen erwarten den Radfahrer hier mehrere 1000-Meter-Pässe, bevor er Granada, das Glanzstück Andalusiens, erreicht.

Durch die Ausläufer der Sierra Nevada radele ich wieder zurück zum Meer und bringe das letzte unangenehme Stück bis Gibraltar so schnell wie möglich hinter mich. In Algeciras tausche ich zum ersten und einzigen Mal während meiner Tour das Fahrrad gegen ein motorisiertes Gefährt ein. Mit der Fähre gelange ich ins noch spanische Ceuta auf afrikanischer Seite. Mit Überschreiten der marokkanischen Grenze betrete ich eine andere Welt.

Gegen die zahlreichen, hier typischen aber meist sympathischen Betrüger, die Ausschau nach europäischen Weihnachtsgänsen halten, bin ich dank mehrerer Besuche Marokkos bestens gewappnet und lasse mich auf das übliche Spiel ein: Auf die selbstverständlich erlogenen Geschichten der neuen Freunde erwidere ich eine ebenso unwahre Geschichte. Zahllose Teppichkäufe bleiben mir so erspart.

Die noch verbliebenen 430 Kilometer bis Casablanca lege ich in drei Tagen zurück. Bis zum letzten Tag kämpfe ich gegen den Wind, der mir während der ganzen Tour kein einziges Mal in den Rücken blies. Auf dem Weg von der marokkanischen Hauptstadt Rabat zu meinem Zielort erlebe ich die letzte Überraschung. Ich lande mal wieder auf der Autobahn. Die Polizeikontrolle an der Auffahrt versichert mir auch, das sei kein Problem. Der Ordnungshüter, der mich nach rund 25 Kilometern anhält, ist da aber ganz anderer Meinung. Er stoppt einen Lkw und befiehlt den Fahrer, mich bis zur nächsten Ausfahrt zu bringen. Die ganze Strecke von Clausthal hierher habe ich - von der Meerenge bei Gibraltar abgesehen - mit dem Fahrrad zurückgelegt, noch nicht einmal die Rheinfähre benutzt. Mein sportlicher Ehrgeiz verbietet mir einfach, so kurz vor dem Ziel noch auf ein Vierrad umzusteigen. Also schiebe ich Querfeldein zur nächsten Parallelstraße. Nach 29 Fahrtagen und 3834 Kilometern erreiche ich am Nachmittag des 1. Oktober Casablanca. Während der nächsten neun Tage radele ich zurück nach Málaga. Von dort geht's per Flugzeug nach Langenhagen und von dort aus - natürlich wieder per Fahrrad - nach Clausthal, wo ich am 12. Oktober mit Polizeieskorte eintreffe.

Die Spendenaktion

If you give a fish to a starving person he might eat one day. If you show him how to fish he will eat all his life, lautete das Motto. Hilfe zur Selbsthilfe war das Ziel, dem Torsten Nieland sein Clausthal-Casablanca-Abendteuer widmete. Ich versuche, auf die Möglichkeit aufmerksam zu machen, Kindern in den ärmsten Teilen der Welt durch die Übernahme von Patenschaften zu helfen, erklärt der Fahrradfreak sein Engagement. Das kommt gleich zwei Kinderhilfswerken zugute: der spanischen Ayuda en Acción und der Hildesheimer Blindenmission. Letztere stattet eine Blindenschule im indonesischen Medan mit Schreibmaschinen aus. Da deutsche Schulen vielfach auf Computer umsteigen, werden die Geräte hier verschrottet, während sie in Asien einen unvorstellbaren Wert darstellen, so Nieland. Mit den neuen Maschinen, die hier gebraucht etwa 150 Mark kosten, wird es den Kindern erstmals möglich sein, einem Unterricht zu folgen, eine ordentliche Ausbildung zu bekommen und einen Beruf zu auszuüben. Die neuen Perspektiven, die so entstehen, sind ein riesiger Fortschritt. In zahlreichen Zeitungsartikeln, Rundfunkinterviews sowie während eines Fernsehbeitrags machte Nieland schon auf seine Aktion aufmerksam. Für das indonesische Projekt kamen dadurch bisland 2.300 Mark zusammen. Diavorträge sollen noch einmal Geld in die Spendenkasse bringen.


Ankündigung der TU-Clausthal
Ankündigung des idw


Clausthal - Casablanca Hauptseite
Das Hilfsprojekt
Reiseroute


letzte Änderungen: 18.IX.2004


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